LOS DESAFÍOS DEL TRANSPORTE PÚBLICO ANTE LA PANDEMIA POR COVID-19

La situación sanitaria por coronavirus no solo representa una crisis en salud, sino que además redefinió los entornos construidos y la manera en que las personas se mueven en ellos.

A medida que los lugares públicos comienzan a reabrir, las autoridades aconsejan cómo adaptarnos a la pandemia. Basta con un pequeño recorrido por la ciudad para encontrar líneas en el piso que crean un espacio entre las personas, limitaciones de aforo al interior de un lugar, escudos plásticos o filas que se extienden por las aceras.

Algo que hace imaginar que el diseño de espacios será de ahora en adelante para una realidad completamente nueva, tema que fue indagado en el cuarto conversatorio de la Trienal “Ciudades Humanas 2020” bajo el nombre “desafíos y perspectivas para la movilidad urbana frente a la pandemia” y que se realizó el 25 de agosto de 2020.

Es así como Bárbara Koplin, Seremi de Transportes de la Región de Ñuble presentó las medidas que adoptaron en Chillán para asegurar el distanciamiento físico de las personas dentro del Plan Nacional de Movilidad del Ministerio de Transportes. Entre ellas se encuentra el ensanchamiento de aceras que considera una pista de la calle y la demarcación de espacios para la distancia física.

En este sentido, la implementación de medidas temporales es diversa y ha tenido incluso impactos sobre el transporte público, tanto por sus ingresos como por la disposición de estos, al fomentar el uso de la bicicleta y disponer de espacios para ello.

Bajo ese paraguas, el Ingeniero en transporte, Luis Cardoso, señaló que la estrategia que está tomando el transporte público en tiempos de coronavirus ha requerido mayores cuidados como la ventilación, sanitización frecuente y obligación del uso mascarilla. Pero además, señala que es necesario implementar actividades diferidas de horario, para el tránsito de las personas.

En términos generales, una de las dicotomías ha sido la disposición de transporte público, los aforos permitidos y la disminución de usuarios que comúnmente utilizaban trenes o buses para trasladarse. Por ello, Juan Antonio Carrasco, ingenierio civil y académico de la Universidad de Concepción, considera relevante tener a la vista los enfoques técnicos junto con las políticas en la implementación de las medidas.

Al respecto, Nelson Hernández, gerente general de Ferrocarriles del Sur, señaló que en cuanto a costos se refiere, han reordenado los desafíos para el sector, ya que “tenemos una disminución en la demanda que involucra al transporte público. En agosto por ejemplo disminuyó en un 70%, algo que influye directamente en los ingresos”, explicó.

En el cierre de la conversación y tras las preguntas del público, los panelistas analizaron distintas brechas que existen entre las regiones de Chile en términos urbanos. Esos argumentos en conjunto dieron una mirada más bien integral sobre el desarrollo actual y el camino a la sustentabilidad de las ciudades, aspectos que nos han revelado el Covid-19 y la crisis sanitaria.

Sin duda los factores urbanos que involucran el control del virus podrían representar un aporte a la ciudadanía, ya que pueden favorecer el bienestar de la comunidad a largo plazo y obligándonos a ser conscientes dicta el modo en que experimentamos el mundo.